Melina Llodrá es abogada especializada en compliance y derecho corporativo, con más de 20 años de experiencia en asesoramiento jurídico en contextos transfronterizos complejos. Es fundadora de Llodrá Law y se desempeña como embajadora pro bono en Rosario, promoviendo el desarrollo de la agenda pro-bono y la articulación entre actores del ecosistema jurídico local. Ha ejercido como abogada senior en una firma internacional en Ginebra y en McKinsey (Argentina), participando en operaciones internacionales de alta complejidad. En el ámbito de compliance, cuenta con experiencia en el diseño, implementación y evaluación de programas de integridad, así como en investigaciones internas. Posee la certificación internacional CCEP-I y ha sido reconocida por Chambers & Partners y Legal 500. Además, es miembro del Comité Anticorrupción de la International Bar Association (IBA), de la Asociación Internacional de Abogados (UIA), de la Sociedad de Ética en Compliance (SCCE), de la Cámara de Comercio Suizo Argentina y de la Asociación Argentina de Compliance y Ética (AAEC).
«10 años, 10 voces» – Impulsar el probono desde el territorio: el rol de los embajadores y la experiencia de Llodrá Law en Rosario
El crecimiento del trabajo pro bono en Argentina en los últimos años ha puesto de manifiesto algo fundamental: su desarrollo no depende únicamente de grandes estructuras institucionales, sino sobre todo del compromiso concreto de profesionales y estudios jurídicos que, desde sus propios territorios, impulsan iniciativas y construyen comunidad en lo cotidiano.
El pro bono cumple una función esencial dentro de la profesión jurídica. Amplía el acceso al derecho y a la justicia, e interpela a la abogacía en su dimensión más profunda: la de su compromiso con la sociedad. Al hacerlo, contribuye a fortalecer la confianza en el rol del abogado como actor clave dentro de la comunidad. Sin embargo, para que ese impacto sea real, el pro bono debe ser promovido activamente, sostenido institucionalmente y adaptado a las necesidades de cada contexto local.
Desde Llodrá Law y nuestro rol en Rosario, hemos constatado que el pro bono no es sólo una consecuencia de la buena voluntad. Es más bien, el resultado de una decisión consciente que requiere escucha, coordinación y un trabajo colaborativo sostenido de construcción de vínculos. En este proceso, el rol de los embajadores probono resulta central, no sólo como referentes, sino como verdaderos articuladores capaces de conectar la Red Federal Pro Bono (una iniciativa de la Comisión Pro Bono del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires) con la comunidad jurídica local, de traducir agendas en acciones concretas y de movilizar a otros profesionales en torno a una causa común.
En Rosario, el desarrollo del pro bono ha sido el resultado de un trabajo sostenido de construcción de vínculos entre estudios jurídicos, departamentos legales de empresas, universidades, organizaciones sociales y actores institucionales. En ese entramado, la figura del embajador ha sido fundamental para generar espacios de encuentro, instalar la agenda pro bono y acompañar la consolidación de una comunidad probonista en la ciudad.
Desde Llodrá Law, tuvimos el orgullo de participar como estudio embajador local en torno a la visita realizada por colegas representantes de la Red Federal Pro Bono el 29 de Mayo de 2025. Fue un hito sumamente relevante, ya que se realizó un abordaje institucional de la Red Federal Pro Bono en Rosario, mediante una agenda que incluyó reuniones con las autoridades del Colegio Público de Abogados de Rosario, la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario y, la Subsecretaría de Economía Social de la Municipalidad de Rosario. Asimismo, se llevó a cabo un encuentro con referentes de la abogacía privada local en el Museo Municipal Estévez.
La jornada también incluyó un valioso espacio de intercambio con estudiantes de Derecho, entre ellos el equipo ganador del programa Desafío Pro Bono, y contó con la participación de representantes de la Comisión Pro Bono, quienes, junto a nuestra fundadora Melina Llodrá, impulsaron instancias de diálogo orientadas a fortalecer la agenda pro-bono en la ciudad. Más allá de las actividades puntuales, el encuentro dejó algo más profundo: la consolidación de vínculos, identificación de oportunidades de trabajo conjunto y la reafirmación de una mirada compartida que entiende al Derecho como una herramienta de transformación social.
En paralelo, la articulación con el sector público ha sido otro eje estratégico. En este marco, se celebró un acuerdo de cooperación con la Municipalidad de Rosario, que establece un espacio de trabajo conjunto para el desarrollo de iniciativas vinculadas al acceso a herramientas legales. Este tipo de alianzas permite ampliar el alcance del pro bono y proyectar su impacto a dimensiones más estructurales.
A partir de este recorrido, se han impulsado distintas actividades de formación y difusión. Entre ellas, se organizó un encuentro dirigido a emprendedores locales en el que se abordaron temas como el registro de marcas, la elección de estructuras societarias y los desafíos jurídicos vinculados al uso de la inteligencia artificial. Estas iniciativas reflejan una dimensión del pro bono que va más allá de la asistencia en casos concretos, y que se vincula con la prevención, la educación legal comunitaria y la generación de capacidades.
A diez años de la creación de la Red Federal Pro Bono, uno de los desafíos es seguir fortaleciendo estas experiencias locales, consolidando comunidades y promoviendo una mayor participación de profesionales en todo el país. El futuro del pro bono en Argentina se jugará, en gran medida, en esa escala: la de lo cercano, lo concreto, lo territorial. Allí donde el Derecho deja de ser una abstracción para convertirse en una herramienta viva, capaz de generar impacto real. Allí donde cada iniciativa, por pequeña que parezca, contribuye a construir una práctica profesional más comprometida, más humana y, en definitiva, más consciente de su poder transformador.





